Cómo medir de verdad el retorno de la IA
Sin línea base no hay mejora demostrable. Tres métricas bastan para empezar: tiempo por caso, tasa de error y volumen atendido.
5 de marzo de 2026
El primer paso de cualquier implantación seria es medir cómo se trabaja hoy: cuánto tarda un caso de principio a fin, cuántos vuelven por error y cuántos se atienden por semana y persona.
Con esa línea base, el efecto de la automatización deja de ser una impresión. Y permite algo más importante: parar a tiempo lo que no mejora.
Publicar porcentajes genéricos del sector no aporta nada. Los únicos números que convencen a un comité de dirección son los suyos, medidos antes y después.
Mide dos semanas antes de tocar nada. Es la parte más barata del proyecto y la que sostiene todo lo demás.